Chico Méndez: Defensor y el primer mártir ambiental del Amazonas.

Francisco Alves Mendes Filho, más conocido también como Chico Mendes,

Chico Mendes. Sindicalista, ecologista y activista ambiental brasileño. Conocido internacionalmente por su lucha en defensa de la Amazonia y por impulsar la Alianza de los Pueblos de la Selva. Luchó de manera pacífica contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales sobre el Amazonas. Fundó un sindicato de recolectores de caucho y conductores de camiones en un intento por preservar sus trabajos y la selva tropical al mismo tiempo.

“Al principio pensaba que estaba luchando para salvar a los árboles de caucho. Luego pensé que estaba luchando para salvar a la selva amazónica. Ahora me doy cuenta de que estoy luchando por la humanidad” — Chico Mendes

Francisco (Chico) Mendes nació el 15 de diciembre de 1944 en la colocacao Pote Seco del seringal Porto Rico. Se crió en un ambiente donde predominaba el analfabetismo, el abandono, el aislamiento, las carencias de todo tipo y la sobreexplotación.

Chico Mendes (Imagen de Adital)

Trayectoria

Comenzó a trabajar a los nueve años y hasta los 24 no aprendió a leer. Era un luchador nato, y desde joven desarrolló una infatigable labor en defensa de los seringueiros. Participó en la creación de la Central Única de Trabajadores y del Partido de los Trabajadores. Chico Mendes fue el principal impulsor del “Conselho Nacional dos Seringueiros”. Su oposición a la deforestación que afectaba a Acre y su defensa de los pueblos de la floresta (indios, recolectores de caucho y habitantes de las riberas de los ríos, entre otros), le dio una gran proyección internacional. De seringueiro se transformó en sindicalista y de sindicalista en ecologista.

Sindicato de los trabajadores rurales de Xapuri – Acre – Chico Mendes

En 1975, pasó a formar parte de la Confederación de Trabajadores Rurales y en 1977 ayudó a crear el Sindicato de Trabajadores Rurales de Xapuri; en 1981, fue elegido presidente de esta organización, con lo que su nombre ganó fama progresivamente. Pronto se aproximó al Movimiento Democrático Brasileño y, más tarde, al Partido Comunista de Brasil y, después, al Partido de los Trabajadores, fundado en 1980. En este último año, nació el Projecto Seringueiro, en defensa de las selvas amazónicas, que acabaría por costarle la vida; gracias a él, mejoró la calidad de vida de los gaucheros, que se manifestaron de forma pacífica y formaron barreras humanas para impedir el acceso de la maquinaria a los bosques tropicales con el propósito de talar los árboles. Esta forma pacífica de parar las agresiones recibía el nombre de empate.

En 1985, se celebró el Congreso Nacional de Caucheros, que pretendía buscar modos de explotación respetuosos con la selva y beneficiosos para sus gentes, comprendidos junto a ellos mismos los miembros de las diversas tribus amazónicas. De ese encuentro, nacieron las denominadas “reservas de extracción”, en que se proponía la recolección de los productos selváticos y su comercialización directa; como se determinó que dichas reservas serían de propiedad pública, la medida despertó las iras de los ganaderos, acérrimos defensores del latifundio y la propiedad privada. Desde ese momento, los grandes propietarios persiguieron sistemáticamente a Chico Mendes y su organización.

Un momento crítico en su biografía fue la campaña que organizó contra una autopista en Acre que implicaba la destrucción de cientos de miles de hectáreas de la selva tropical. En esa ocasión, Mendes se sirvió no sólo de su fama en Brasil sino de sus contactos internacionales en Estados Unidos, donde su fórmula era respaladada por las asociaciones ecologistas. Gracias a tales contactos, en 1987 logró entrevistarse con el poderoso Banco Interamericano de Desarrollo y con representantes del Senado de Estados Unidos, a los que convenció para que no financiasen la construcción de la autopista; al tiempo, consiguió de estos organismos un compromiso para no permitir las agresiones contra el Amazonas y sus habitantes.

Chico Mendes, el defensor de la Amazonia

Muerte

Fue asesinado el 22 de diciembre de 1988, en Xapuri, pequeña ciudad de la Amazonia brasileña próxima a Bolivia. Los asesinos materiales fueron el terrateniente Darly Alves de Silva y uno de sus 21 hijos, Darcy Alves Pereira, que fueron juzgados y condenados, pero escaparon en 1993 sin muchos problemas de la cárcel de Río Branco, capital del estado de Acre, siendo nuevamente apresados tres años más tarde.”A Chico le gustaba mucho jugar al dominó. Llevaba jugando desde las cuatro de la tarde. A las seis y media le pedí que parase, para servir la cena. Entonces se levantó de la mesa, dijo que iba a ducharse y me preguntó si podía usar la toalla que le había regalado por su cumpleaños. Le dije que sí, tomó la toalla y se dirigió hacia la puerta. Abrió una rendija, vio que estaba oscuro y volvió. Tomó una linterna , abrió la puerta y entonces le dispararon”.

Ilzamar Gadelha, esposa de Chico Mendes, que entonces tenía 24 años, recuerda con estas palabras los últimos momentos de su marido, a quien el día 22 de diciembre un tiro de escopeta disparado por Darcy Alves le segó la vida. Darly y Darcy eran de la Unión Democrática Ruralista, latifundistas brasileños con una larga lista de asesinatos en su haber.

Pocos días antes de morir, Chico Mendes, que tenía cuando fue asesinado 44 años, declaró:

“Si descendiese un enviado de los cielos y me garantizase que mi muerte facilitaría nuestra lucha, hasta valdría la pena. Pero la experiencia me enseña lo contrario. las manifestaciones o los entierros no salvarán la Amazonia, Quiero vivir”

Chico Mendes

El asesinato de Mendes, de no ser por la repercusión que tuvo en Brasil y en otros países, habría quedado impune.

El 9 de diciembre de 1988, 13 días antes de ser asesinado, Chico Mendes en una entrevista con Edilson Martins, del diario Jornal do Brasil, afirmó que estaba amenazado por los propietarios de la fazenda Paraná, Darly Alves y Alvarino Alves. Desde 1973, esos dos terratenientes tenían orden de prisión en Paraná (en el sur de Brasil), pero el delegado de la Policía Federal de Acre, Mauro Spósito, retuvo esa orden de prisión.

El asesinato de Mendes, de no ser por la repercusión que tuvo en Brasil y en otros países, habría quedado tan impune como los más de 1.000 crímenes de dirigentes sindicales, militantes de izquierda, abogados, sacerdotes de la teología de la liberación e indígenas registrados en los últimos años en la Amazonia brasileña. Tras la muerte de Mendes los asesinatos se han seguido produciendo, aunque a una escala menor, pero con la misma impunidad.

El 26 de marzo de 1998, 10 años después, fueron asesinados 2 líderes del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en Parauapebas, en Pará, uno de los municipios donde la lucha por la tierra es más violenta. En Pará han sido asesinados más de 500 campesinos pobres en la última década. Los conflictos por la tierra y la destrucción del bosque tropical son las dos caras de la política de ocupación de la Amazonia.

Reconocimientos

Premio Global 500 por la ONU en 1987, ese mismo año ganó también la Medalla por el medio ambiente de la organización Better World Society.

Homenajes

En la ciudad de Córdoba (España) se concede anualmente, y desde 1994, el Premio Chico Mendes , al proyecto más destacado para la promoción, defensa o conservación de los valores naturales, culturales, sociales o económicos del medio ambiente.

En 1989 es instituido por el Grupo “Tortura Nunca Más” en Río de Janeiro la medalla “Chico Mendes de la Resistencia” , en memoria a los muertos y desaparecidos de la dictadura militar brasileña, rinde a su vez homenaje a personas y entidades que se destacan en la lucha de resistencia por la defensa de los derechos humanos. En el 2009 este galardón fue otorgado a los cinco anti-terroristas cubanos presos injustamente en cárceles de los Estados Unidos, además este mismo año fueron condecoradas 11 personalidades brasileñas.

En 1996 la canción “Ao Chico” de Tião Natureza, cantautor, músico y compositor acreano, rinde el primer homenaje al activista Chico Mendes, irónicamente, ambos fueron asesinados.

En 1994 se estrenó un documental que cuenta la vida de Chico Mendes, protagonizado por Raúl Juliá.

En 2008 la cadena Discovery Channel Latinoamérica estrena el Documental “Chico Mendes: Defensor del Amazonas”.

La canción Cuando los ángeles lloran del grupo mexicano Maná está dedicada al activista brasileño.

El libro de Javier Moro, Senderos de Libertad a través de la historia de Chico Mendes, Recrea la epopeya del mayor plan de colonización jamás emprendido por el hombre.

La canción Enciendo una vela de la cantante mexicana Marianne le dedica una estrofa al activista.

La canción La memoria de cantautor argentino León Gieco dice “La bala a Chico Mendes en Brasil…”.

La canción How many People de Paul McCartney fue escrita en memoria del activista.

Es nombrado en la novela Un viejo que leía novelas de amor de Luís Sepúlveda, el cual lo menciona en una nota de autor:”Esta novela ya núnca llegará a tus manos, Chico Mendes, querido amigo de pocas palabras y muchas acciones…”

Una caricatura suya y su nombre aparecen cada semana en la portada del periódico progresista “Diario Uno” en Chile, espacio en el que el personaje realiza ácidas reflexiones sobre las autoridades y la realidad política y social.

Aparece una imagen suya al principio del videoclip de la canción Disparos de silencio de Nach.

Chico Mendes, precursor del eco-socialismo

SU LEGADO

La de Chico Mendes era una muerte anunciada, porque estaba claro que los terratenientes no iban a tolerar que prosperara la lucha en la que él participaba y de la cual era un ejemplo y un símbolo. Chico Mendes era consciente de ese hecho, como lo manifestó el 6 de diciembre de 1988 dos semanas antes de caer asesinado cuando en la Universidad de San Pablo manifestó:

No quiero flores en mi tumba porque sé que irán a arrancarlas a la selva”

 

Sólo quiero que mi muerte sirva para acabar con la impunidad de los matones que cuentan con la protección de la policía de Acre y que desde 1975 han matado en la zona rural a más de 50 personas como yo, líderes seringueiros empeñados en salvar la selva amazónica y en demostrar que el progreso sin destrucción es posible”.

Estos enemigos además estaban organizados políticamente en la Unión Democrática Ruralista (UDR), una fracción política de extrema derecha, que financiaba y auspiciaba la configuración de grupos de matones con el objetivo de asesinar a los que consideraba como opuestos al progreso, voceros del comunismo internacional y enemigos del Brasil.

El asesinato de Chico Mendes no fue ni el primero ni el último que se efectuó en la amazonia brasileña, puesto que miles de dirigentes sindicales, militantes de izquierda, sacerdotes de la teología de la liberación, abogados e indígenas han sido asesinados desde finales de la década de 1970 en un desangre permanente que se mantiene hasta la actualidad en toda la selva amazónica brasileña y más allá.

Como suele ser habitual en este continente, el pretexto para justificar la persecución y asesinato de los luchadores populares es el del anticomunismo y Chico Mendes no fue la excepción, porque a él se le acusaba de ser un comunista y enemigo de Brasil que era alentado y financiado por intereses extranjeros. Incluso, en lo que parece ser un chiste, en una ocasión lo acusaron de ser un comunista financiado por las empresas imperialistas de Estados Unidos y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), agregando además que era un enemigo del Brasil, por su campaña internacional en defensa de la selva amazónica «“por la cual le concedieron varios premios internacionales. Como parte de esa campaña, Chico Mendes denunció en una reunión del BID la magnitud de la destrucción de la selva, que se financiaba con los préstamos de esa entidad y exigió que esos dineros no llegaran al gobierno de Brasil.

Chico Mendes fue un precursor del ecosocialismo, porque logró unir las reivindicaciones vitales y laborales de la gente de la selva con la defensa irrestricta de esta última, sin despreciar ninguno de estos dos frentes de lucha anticapitalista. Su acción se inscribió en la órbita del «ecologismo de los pobres”, un término que se emplea para enfatizar que la defensa de los ecosistemas y la preservación de unas condiciones adecuadas de vida no es un privilegio de los países industrializados ni de las clases medias de los diversos países del mundo. Este ecologismo de los pobres defiende los ríos que son contaminados por las empresas mineras o petroleras, se enfrenta a las empresas que vierten desechos tóxicos en los barrios pobres de las ciudades o en las zonas rurales que habitan los campesinos e indígenas, se niega a aceptar que sean destruidos los ecosistemas como fuentes de vida y subsistencia para convertirlos en desiertos contaminados por los residuos de las transnacionales que los destruyen para sacar oro o plata»¦ Estas luchas las adelantan campesinos, indígenas, mujeres pobres, trabajadores precarizados sin que ellos sepan, e incluso nunca hayan escuchado hablar de ecología.

Chico Mendes fue un representante de este ecologismo de los pobres.

Como parte de su legado debe rescatarse la radicalidad política y anticapitalista de su lucha, algo que se esconde y tergiversa, puesto que hasta entidades como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), caracterizada por ser genocida y ecocida a la vez, se presentan como continuadoras de la obra del luchador brasileño y sostienen que ahora si se está defendiendo la selva, bajo la orientación del BID y de las ONG que ese banco patrocina. Con esto simplemente se quiere borrar el sentido profundo de la lucha de Chico Mendes quien junto lo local y lo global, lo verde y lo rojo, lo social y lo ecológico y para ello constituyó un frente de lucha y resistencia contra los terratenientes y la agroindustria, como fue la Coalición de Pueblos del Bosque en defensa de la Amazonia brasileña. Fue a la vez socialista y ecologista, no un tecnócrata ambiental al servicio del capitalismo y tampoco un burócrata sindical que se reducía a la acción puramente reivindicativa sin relacionarla con la defensa del medio ambiente, ni un político socialista que se desentiende de la destrucción de la naturaleza, como si esa no fuera una lucha política.

Un aporte de larga duración radicó en su esfuerzo organizativo que condujo a la unidad entre los seringueiros y trabajadores que vivían de la extracción de otros frutos (como castaño, yute y algunas nueces), junto con los campesinos y los indígenas en la fundación de la Alianza de los Pueblos de la Selva, para enfrentar el latifundismo y al capitalismo agrícola y pecuario. Chico Mendes expreso al respecto: «Jamás uno de nuestros camaradas va a hacer correr la sangre de otro, juntos podemos defender la naturaleza que es el lugar donde nuestras gentes aprendieron a vivir, a criar a sus niños, y a desarrollar sus capacidades, en un pensamiento en armonía con la naturaleza, con el ambiente y con todos los seres que viven aquí”.

Además, el legado de Chico Mendes sigue vivo por la sencilla razón que, pese a algunas conquistas menores como la creación de algunas Reservas Extractivas, la destrucción de la selva y de sus habitantes continúa sin freno a la vista. Como lo ha indicado un estudio de investigadores de Brasil y de los Estados Unidos en el 2020 solamente se conservara un 5% de la selva en estado virgen. No se puede pensar algo distinto si se sabe que anualmente se destruyen 20 mil kilómetros cuadrados de selva.

En conclusión, Chico Mendes fue un pionero práctico del ecosocialismo porque en su vida relacionó en forma adecuada «socialismo y ecología, reforma agraria y defensa de la Amazonia, luchas campesinas y luchas indígenas, la supervivencia de las poblaciones locales humildes y la protección de un patrimonio de la humanidad -el último gran bosque tropical no destruido todavía por el «˜progreso»™ capitalista-«ii. El proyecto ideológico y político de Chico Mendes se basaba en un principio de largo alcance, hoy más actual que nunca, que se puede sintetizar en una máxima sabía: «No hay defensa de la selva sin la defensa de los pueblos de la selva”, con lo que se sintetiza la necesaria confluencia de una lucha anticapitalista contra la explotación y contra la destrucción ambiental. Por todo ello, su ejemplo de lucha es una fuente de inspiración para afrontar los retos de la explotación y la destrucción ambiental que lleva a cabo el capitalismo, algo que se realiza indistintamente en Brasil y en el resto del mundo.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *